miércoles, 22 de abril de 2026

Libros que curan el alma




Hace unos años, no sabría decir cuántos, porque el tiempo pasa tan deprisa que apenas somos conscientes, llegó a Munera una enfermera que recomendaba libros a sus pacientes, concretamente cuentos. Remedios Plaza, más conocida como Memes, los tenía en la consulta. Eran suyos y los prestaba a sus pacientes como el que da un caramelo de jengibre para el dolor de garganta. "Léelo, te irá bien", les decía. Imagino sus caras de estupefacción la primera vez. Con el tiempo, supongo que a falta de libros que prestar, pues estarían la mayoría desperdigados por las casas de sus pacientes, los fue mandando a la biblioteca en busca de esos títulos. Recuerdo la cara de contrariedad de algunas personas al ver que se trataba de un librito con dibujos y aparentemente para niños (un álbum propiamente dicho).

No sé muy bien cómo fue. Quizá estaba haciendo las camas o quitando el polvo (momentos muy propicios para las grandes ideas), pero un buen día se me ocurrió la genial idea de poner en un recetario (vademécum en el argot de la medicina) todos esos libros que veníamos prestando de una u otra forma a los munereños. El primer libro fue Vacío, de Anna Llenas. Le mandé la imagen (con sus indicaciones, sus efectos secundarios y su posología) y le encantó. Le comenté la idea y le entusiasmó. Enseguida añadió muchos más títulos a los que ya tenía y aunque había por delante mucho trabajo por hacer, tuve plena conciencia de que el proyecto funcionaría. ¿Que por qué? Pues sencillamente porque, Memes, al igual que yo, siempre creyó en el poder curativo de los cuentos y de la lectura.

Con esa convicción me dirigí a las farmacias de la localidad para contarles el proyecto y pedirles colaboración. Tanto Farmacia García Moreno como La Farmacia de Mari Trini se mostraron encantados. Incluso Luis García nos ayudó con el diseño exterior de los recetarios.

Presentamos el proyecto en las Jornadas Sociosanitarias y fue un rotundo éxito. Todas las enfermeras querían tener un recetario en sus consultas.

Así comenzó Libros que Curan, con la ilusión de crear lazos para poder ayudar, con la intención de ser útiles, de contagiar el placer por la lectura, de que toda Munera encuentre en los libros la mejor de las medicinas y el mejor de los refugios.

La semana pasada me llamó María Menéndez, periodista de RTVE interesada por el proyecto. Quería hacernos una entrevista para la web de noticias y yo, le dije que sí enseguida, sin apenas creerlo. Fue amable y encantadora y le agradezco de corazón el que haya dado cabida a nuestro proyecto en este medio tan importante a nivel nacional.

La vida te sorprende a veces y te obsequia con estás pequeñas grandes alegrías y, sin duda, te pone en el camino a personas extraordinarias.

Gracias a todos los que lo han hecho posible.

♥️📖⚕️


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Libros que curan el alma

Hace unos años, no sabría decir cuántos, porque el tiempo pasa tan deprisa que apenas somos conscientes, llegó a Munera una enfermera que re...